
Tras la coyuntura nacional, los efectos negativos de la pandemia en la economía del hogar, el desempleo y la pobreza la matrícula cero llega a ser parte de la estrategia política que asume el Gobierno Nacional con el fin de permitir el acceso a jóvenes de estrato 1, 2, 3 a educación superior a través del pago de sus matrículas en las universidades públicas del país.
Acceder a la educación superior en plena pandemia y todos los efectos que trae consigo es complicado, frustrante e indignante, ya que factores como el alto índice del desempleo o el aumento de la matrícula universitaria a personas de estrato 1 y 2 afecta la educación a nivel nacional; provocando la deserción y el abandono del estudiante y aspirante al saber que muchas veces es cuestión de privilegio y bolsillo.
La matrícula cero es un proyecto que lleva años como petición por parte de los líderes estudiantiles y diferentes entidades universitarias frente a las mesas de diálogo con el Ministerio de Educación y las diferentes entidades de poder político en Colombia, se había llegado a un acuerdo y nuevas propuestas, diferentes figuras políticas habían prometido a la comunidad en el proceso de elecciones convertir este proyecto en una ley nacional, pero las palabras se las lleva el viento y consigo los acuerdos en las mesas de diálogo y las promesas electorales.

Ahora que los estudiantes, civiles y gran parte de la población en el país sale a protestar y a manifestarse en las calles; el Gobierno Nacional se dirige a la comunidad afirmando en palabras textuales que la matrícula de educación superior para aspirantes de estrato 1, 2 y 3 va a ser subsidiada por el Estado y se espera que el próximo año sea una ley nacional.
¿Qué podemos nosotros opinar al respecto? Si según diferentes testimonios de egresados de las universidades públicas es un proyecto que llevan exigiendo hace ya más de 10 años. La educación nacional no va a mejorar solamente por el subsidio de matrícula, la estructura del sistema educativo nacional necesita una amplia reforma, para que nosotros los jóvenes de la ciudad y en áreas rurales podamos acceder a la educación superior sin tener hambre, tener que trabajar para mantener nuestra educación, o caminar por horas para llegar a nuestra escuela.
Hay muchos factores que interviene cuando se habla de educación de calidad, la desigualdad social que se visibiliza cuando en un país donde el 63% de los hogares no tiene acceso a internet (2019 MinTIC ) o muchos colombianos solamente tienen dos comidas al día, de esta forma concluyo que es un logro lo que se espera sea una realidad y no un caso más de corrupción donde los niños, niñas y jóvenes somos los que pagamos los platos rotos de un sistema que por años ha abandonado al futuro de su país.
Autora: Nicol Nathalia López Candelario – Grado 1104
Fuentes de investigación
- http://pensamiento.unal.edu.co/fileadmin/recursos/focos/revistalyp/legislacion-prospectiva-vol-1-num-1.pdf#page=31
- https://co.marca.com/claro/trending/2021/05/12/609c1136e2704e224b8b45f4.html
- https://www.antena2.com/mas-alla-del-deporte/programa-matricula-cero-a-quienes-beneficia-y-en-que-semestre-de-la