La indignación ciudadana de la clase trabajadora y del magisterio colombiano se mantiene y se expresa en las calles de Colombia por diversos medios, acciones y resistencias, rechazando la injusticia social, la desigualdad, la discriminación y confrontando una reforma tributaria que golpea a los sectores menos favorecidos del país; con la grandiosa movilización del pueblo se logró el retiro de la reforma impuesta por el Gobierno actual, pero este, sigue con anuncios de presentarla nuevamente.

Hoy más que nunca se requiere la materialización de la reforma constitucional al Sistema General de Participaciones, la aprobación de la renta básica y la matricula cero.
Los docentes y directivos docentes del país somos pueblo y empleados públicos que seguimos exigiendo al Gobierno Nacional que se atiendan las justas reclamaciones de la sociedad, se garanticen los derechos fundamentales de los colombianos, no se abandone a la población en tiempos de pandemia y se ofrezcan posibilidades de vida digna para nuestros niños y jóvenes. No declinaremos en la lucha por la financiación de la educación pública, los recursos de la bioseguridad y condiciones para la escuela presencial.
